Suplementos, Tendencias

¿Qué son las ayudas ergogénicas?

El término ayuda ergogénica se refiere a cualquier técnica, ayuda o sustancia que ayude a aumentar la capacidad física o mental de una persona de cara al rendimiento deportivo, mejorando distintos aspectos como la fuerza, la velocidad, la aparición de la fatiga o la mejora de los procesos de recuperación tras el esfuerzo. Los suplementos deportivos, por tanto, se consideran ayudas ergogénicas, aunque también pueden serlo unas zapatillas más ligeras, un bañador de competición o una mejora técnica en nuestra bicicleta.

Dentro del concepto de ayuda ergogénica, centrándonos en el ámbito de la nutrición y de los suplementos deportivos, se incluyen tanto aquellas sustancias que son lícitas y positivas para el deportista como las que son perjudiciales e ilícitas y que se consideran dopaje, pero es importante diferenciar ambas cosas si se quiere mejorar el rendimiento del deportista sin poner en riesgo su salud ni su reputación.

Los suplementos deportivos se incluyen dentro del primer grupo, ya que son positivas y perfectamente admitidas en la práctica deportiva legal. Otra cuestión es que, aplicadas sin supervisión ni conocimiento, puedan tener efectos negativos o como poco, resulten ineficaces.

Para evitar ambas cosas y asegurarse del beneficio que se obtendrá, desde SDV recomendamos siempre:

Consultar a un profesional para saber qué suplementos tenemos que tomar

Ponerse en manos de un médico de medicina deportiva con conocimientos de nutrición o directamente consultar con un nutricionista especializado en el ámbito deportivo que regule la dieta y recomiende los suplementos que puedan ser necesarios de forma personalizada a cada caso, circunstancias y objetivos.

Tomar cualquier suplemento porque lo toma nuestro compañero de deporte puede no solo resultar perjudicial para nuestro rendimiento sino que, como poco, será ineficaz y no obtendremos los beneficios esperados.

Tomar suplementos de calidad

Asegurarse de la calidad de los suplementos que adquirimos para que los componentes sean de la máxima calidad, tengan la mayor biodisponibilidad posible y estén en cantidad suficiente para ser efectivos y por todo esto, resulten rentables en lo económico y en los resultados.

Aunque en este sector hay cada vez más oferta, no debemos olvidar que las únicas fuentes creíbles de información provienen de trabajos científicos publicados y de las recomendaciones del Grupo de la Unión Europea sobre Alimentación y Deporte. En muchos casos, la mejora del rendimiento atribuido a los productos ofertados son un mero reclamo publicitario  y dado que estos productos se incluyen dentro de la categoría  de alimentos o productos dietéticos, los controles por parte de los organismos públicos son menos exigentes que en el caso, por ejemplo, de los medicamentos.

Los suplementos que están disponibles en el mercado van desde supuestos nutrientes a hierbas de las que no se conoce sus ingredientes activos. Hay tanta desinformación en el mercado que el comprador debe tener cuidado, no solo para su bolsillo (la inmensa mayoría venden productos placebo o en dosis insuficientes para ser efectivas), sino para su salud e, incluso, para su control de dopaje ya que pueden dar positivos por contenidos de ingredientes activos no definidos en la etiqueta.

La ciencia pone a nuestro alcance distintas técnicas, ayudas y sustancias para ayudarnos a mejorar nuestro rendimiento deportivo pero es necesario hacerlo siempre bajo la supervisión de un profesional especializado en deporte y optar, en el caso de los suplementos deportivos, por aquellos de máxima calidad que no solo ayudarán a obtener los resultados fijados sino que velarán por tu salud.

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